Una niña pequeña comenzó a cantar “Hola oscuridad, mi vieja amiga”… Pero cuando su padre la miró y sonrió, nadie se dio cuenta de la verdad detrás de esa sonrisa, hasta que la última nota lo quebró.
Las luces eran tenues. El escenario transmitía una sensación de calma, casi íntima, como si el mundo exterior dejara de existir por un instante. En el centro se encontraba un hombre, sosteniendo un micrófono. A su lado… una niña pequeña. Ella lo miró con ojos brillantes e inocentes, sonriendo como si nada en el mundo … Read more